EL
CRISTIANO DEBE TRABAJAR PARA VIVIR Y NO
SER DEPENDIENTE DE OTRAS PERSONAS.
El cristiano verdadero debe trabajar
con sus manos para no ser gravoso a otras personas o ser dependiente de la
congregación. La persona que entra a una congregación cristiana pensando que
allí va a solucionar todas sus necesidades materiales, esta equivocada, porque
en el evangelio de Cristo hay que predicarlo y darlo todo de gratis. La biblia
dice: “De gracia recibiste dad de Gracia” (Véase Mateo 10:7 al 9).
Aunque existen algunos versículos
bíblicos que autorizan que un predicador cristiano puede recurrir a los fondos de la ofrenda para
satisfacer algunas necesidades emergentes del ministerio, esto no es una regla
para tomarse el evangelio como una carrera profesional o para ganarse la vida. El apóstol Pablo por ejemplo, confirma en sus
cartas que no vivió directamente del evangelio, sino que por el contrario,
trabajo con sus manos construyendo tiendas (a lo que hoy le llamamos casas de
campaña) para ganarse la vida y no ser gravoso a los hermanos. (Véase 2
tesalonicense 3:8 y 9).
El apóstol Pablo predicaba los fines de semana
y trabajaba los días hábiles en su actividad laboral, la biblia incluso informa
que el apóstol Pablo al llegar a Corinto trabajo junto a Aquila y Priscila quiénes
realizaban el mismo oficio de construir tiendas. (Véase Hechos 18:1 al 3). El mismo apóstol Pablo afirma que el cristiano
que no trabaje, que no coma. (Véase 2 Tesalonicense 3:10). El mandamiento de
trabajar con nuestras propias manos, de dar buen testimonio a los no creyentes
y de no depender de otros, lo da el apóstol Pablo en: 1 Tesalonicenses 4:11 y 12. A
procurar vivir en paz con todos, a ocuparos en vuestras propias
responsabilidades y a trabajar con vuestras propias manos. Así os he mandado,
para que por vuestro modo de vivir os ganéis el respeto de los que no son
creyentes, y no tengáis que depender de nadie. (Versión de la Biblia al Día).
La ley económica que Dios quiere que
la humanidad ponga en vigencia es la que indica que la comunidad debe tener
todas las cosas materiales en común. (Véase Hechos 4:32). Y que dentro del pueblo o
comunidad no haya ningún necesitado, y que se distribuyan todos los enseres o
productos de acuerdo a la necesidad de cada uno. (Véase Hechos 4:34 al 35. Y Éxodo 16:17 al 18).
Sin embargo, las congregaciones cristianas actuales están muy lejos de cumplir
con estos preceptos. Actualmente, las congregaciones “cristianas” no son mas
que asociaciones que con la ofrenda solo benefician al predicador y a los
lideres que componen los consejos de ancianos.
El apóstol Pablo con sus hechos en favor de los
necesitados deseaba que los demás cristianos le tomaran su ejemplo,
principalmente el ejemplo de no utilizar el dinero de la iglesia para vivir o
para acumular riquezas en beneficio propio. Veamos: Hechos
20:33 al 35. No he codiciado ni la plata ni el
oro ni la ropa de nadie. Vosotros mismos sabéis bien que estas manos se han
ocupado de mis propias necesidades y de las de mis compañeros. Con mi ejemplo
os he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados,
recordando las palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir.”
». (Versión Biblia al Día). Dios bendiga su vida. Amen..