viernes, 14 de junio de 2013

LOS CRISTIANOS DEBEMOS TRABAJAR, PARA NO DEPENDER DE OTROS.


EL CRISTIANO  DEBE TRABAJAR PARA VIVIR Y NO SER  DEPENDIENTE DE OTRAS PERSONAS.

El cristiano verdadero debe trabajar con sus manos para no ser gravoso a otras personas o ser dependiente de la congregación. La persona que entra a una congregación cristiana pensando que allí va a solucionar todas sus necesidades materiales, esta equivocada, porque en el evangelio de Cristo hay que predicarlo y darlo todo de gratis. La biblia dice: “De gracia recibiste dad de Gracia” (Véase Mateo 10:7 al 9).  
Aunque existen algunos versículos bíblicos que autorizan que un predicador cristiano  puede recurrir a los fondos de la ofrenda para satisfacer algunas necesidades emergentes del ministerio, esto no es una regla para tomarse el evangelio como una carrera profesional o para ganarse la vida.  El apóstol Pablo por ejemplo, confirma en sus cartas que no vivió directamente del evangelio, sino que por el contrario, trabajo con sus manos construyendo tiendas (a lo que hoy le llamamos casas de campaña) para ganarse la vida y no ser gravoso a los hermanos. (Véase 2 tesalonicense 3:8 y 9).
El apóstol Pablo predicaba los fines de semana y trabajaba los días hábiles en su actividad laboral, la biblia incluso informa que el apóstol Pablo al llegar a Corinto trabajo junto a Aquila y Priscila quiénes realizaban el mismo oficio de construir tiendas. (Véase Hechos 18:1 al 3).  El mismo apóstol Pablo afirma que el cristiano que no trabaje, que no coma. (Véase 2 Tesalonicense 3:10). El mandamiento de trabajar con nuestras propias manos, de dar buen testimonio a los no creyentes y de no depender de otros, lo da el apóstol Pablo en: 1 Tesalonicenses 4:11 y 12. A procurar vivir en paz con todos, a ocuparos en vuestras propias responsabilidades y a trabajar con vuestras propias manos. Así os he mandado, para que por vuestro modo de vivir os ganéis el respeto de los que no son creyentes, y no tengáis que depender de nadie. (Versión de la Biblia al Día).

La ley económica que Dios quiere que la humanidad ponga en vigencia es la que indica que la comunidad debe tener todas las cosas materiales en común. (Véase Hechos 4:32). Y que dentro del pueblo o comunidad no haya ningún necesitado, y que se distribuyan todos los enseres o productos de acuerdo a la necesidad de cada uno. (Véase Hechos 4:34 al 35. Y Éxodo 16:17 al 18). Sin embargo, las congregaciones cristianas actuales están muy lejos de cumplir con estos preceptos. Actualmente, las congregaciones “cristianas” no son mas que asociaciones que con la ofrenda solo benefician al predicador y a los lideres que componen los consejos de ancianos.  
El apóstol Pablo con sus hechos en favor de los necesitados deseaba que los demás cristianos le tomaran su ejemplo, principalmente el ejemplo de no utilizar el dinero de la iglesia para vivir o para acumular riquezas en beneficio propio. Veamos: Hechos 20:33 al 35.  No he codiciado ni la plata ni el oro ni la ropa de nadie. Vosotros mismos sabéis bien que estas manos se han ocupado de mis propias necesidades y de las de mis compañeros. Con mi ejemplo os he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir.” ». (Versión Biblia al Día).  Dios bendiga su vida. Amen..